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¡Pruebas de lealtad: CIA, FBI y Pentágono!

Poco a poco se van sabiendo cosas del gobierno norteamericano, del equipo de seguridad al que se le tiene por ser el más poderoso e influyente en el mundo, capaz de derrocar a gobiernos, de crear guerras y de someter a presidentes de repúblicas en el mundo.

A estas alturas se descubre que no todo es miel sobre hojuelas, que a raíz de la detención del general Salvador Cienfuegos Zepeda, en el gabinete de Donald Trump existe la impresión de que ya no son confiables, ya que ninguno tomó la decisión de consultar una situación de esta naturaleza con el presidente.

A esta decisión se suman otras, como negarse a obedecer las órdenes del presidente Trump para atender asuntos que a él le interesan.

Esta actitud de los titulares del FBI, la CIA y el Pentágono, ha generado un rechazo total al interior del gabinete presidencial.

Esta es la razón por la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene pensado despedir inmediatamente al director del FBI, Christopher Wray, a la jefa de la CIA, Gina Haspel, y al secretario de Defensa, Mark Esper, en cuánto gane las elecciones presidenciales.

Dos fuentes que trataron el tema con el mandatario aseguran que la lista de funcionarios que Trump quiere fuera es más larga, pero por el momento los tres mencionados son su prioridad, debido a que el círculo que rodea a Trump ha dejado de confiar en ellos y los “desprecian”.

Es de imaginarse la incomodidad del presidente de uno de los países más poderosos del mundo, que no puede confiar en sus colaboradores del equipo de seguridad.

Esto explica que ni siquiera le hayan consultado el tema de Genaro García Luna, y mucho menos de Salvador Cienfuegos, ambos funcionarios de la primera línea de la seguridad mexicana, que cumplieran tareas conjuntas, y que de estar, como se dice, involucrados en estos temas de lavado de dinero y trasiego de drogas, necesariamente tuvieron que hacerlo con la complicidad de estos altos funcionarios de las agencias de seguridad norteamericana, por lo que Trump quiere deshacerse de estos funcionarios, en los que ya no confía.

Se afirma que al discutir su equipo de trabajo con Trump opciones para sustituirlos él recomendó “esperar hasta después de las elecciones para reemplazarlo”.

Imagina Trump que “A los tres ya los hubiera despedido si no fuera por los dolores de cabeza políticos que le causaría actuar antes del 3 de noviembre”.

Una victoria de Trump, “sin importar el margen”, lo animará a despedir a cualquier persona que considere que “lo restringe para implementar sus políticas o perseguir a sus enemigos”, y ya trabaja con los abogados de la Casa Blanca para realizar “pruebas de lealtad” y echar a los “anti Trump” de la administración, indicó el portal de noticias.

Al secretario de Defensa, Trump lo quiere fuera de su administración desde que Mark Esper rechazó el envío de militares en activo a las calles para terminar con las protestas por la justicia racial y contra la violencia policial que sacudieron a EU a mediados de año.

Trump está frustrado con la directora de la CIA por su reticencia a desclasificar documentos del director de Seguridad Nacional, John Durham, en cuanto el manejo del gobierno de Barack Obama sobre la investigación de los supuestos vínculos de la campaña de Trump con Rusia.

En cuanto al director del FBI, Trump ha estallado en su contra porque se ha negado a iniciar una investigación sobre los negocios en Ucrania de Hunter Biden, hijo del candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden, ni despidió a más funcionarios que, según el presidente, habrían espiado a su equipo de campaña en 2016 para investigar la injerencia rusa en esas elecciones.

Es evidente que el equipo presidencial ya no confía en estos tres titulares de los equipos de seguridad más importante para los norteamericanos, que no han pasado las pruebas de lealtad al presidente y por eso deben prepararse para ser relevados.

A estas alturas en las fuerzas de seguridad del estado mexicano, se hace necesario e indispensable investigar, y de ser descubierta la totalidad del sistema, o por lo menos sus titulares en temas de corrupción, se hace definitivo denunciarlo y relevar a los titulares.

Por lo menos está es la pretensión del gobierno de Trump después de aplicar pruebas de lealtad a su equipo de seguridad.

diariodechiapas.com

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